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Sonic
Youth
The
Eternal
Matador
(2009)
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Las
referencias implícitas que contiene el arte de este LP
doble, tienen mucho que ver con la representación musical
y visual del disco: Desde el trabajo del desaparecido y fundamental
John Fahey y fotografías de Johnny Thunders (luego de un
concierto de The Stooges en 1973), hasta colaboraciones visuales
de músicos amigos (en este caso, John Moloney de Sunburned
Hand of The Man) y familiares de miembros de la banda. Todo este
resumen de influencias, contemporáneos y sucesores, podría
sugerir la proyección en el tiempo de un sonido y de todo
lo que representa una banda como Sonic Youth. Pero al mismo tiempo,
también podría servir como justificación
para la entrega de un trabajo redundante en ideas, que alimenta
la sensación de un agotamiento creativo por parte del grupo.
Mas
allá de algunos notables arreglos (“Anti-Orgasm”
o el fabuloso puente de guitarras en “Calming the Snake”)
o los siempre exquisitos aportes de Lee Ranaldo (“What we
Know”. ¿Cuándo te veremos con un disco solista
de canciones?), Hay muchos momentos convencionales que no pasan
a ser algo mas que correctas ejecuciones, y en otros, muy buenas
canciones pero que denotan involución, un síntoma
muy peligroso para una banda que se hace llamar Sonic Youth. La
excelente “Massage The History” (el mejor tema del
disco), hace pensar en un mejor futuro; Pero por ahora, el balance
global es algo preocupante.
“Murray
Street” fue un revitalizador testimonio sonoro (en el que
quizás Jim O’Rourke tuvo mucho que ver) y la venenosa
exploración pop de “Sonic Nurse”, continuó
abriendo caminos musicales en el universo sonoro del grupo. ¿Y
después de eso, qué? “Rather Ripped”
arrojó los primeros síntomas de estancamiento y
“The Eternal” viene a confirmar todos los miedos que
genera la expectación de saber como viene un nuevo disco
de la banda... Hasta que llegó el día.
Siguen
generando admiración y un respeto único por todo
lo que representan. Quizás el titulo del disco no es casual
y ya no hay mucho más por hacer (a niveles creativos).
Tal vez se les exige mucho mas que a sus pares pero también
es cierto que gracias a eso, siguen manteniendo una vigencia indiscutida.
Como sea.
A
pesar de todos los reparos, el disco aun es disfrutable y paradójicamente
suena a obra maestra, comparado con algunas aberraciones que dominan
el mundo “independiente”.
Ivan Daguer.